martes, 9 de febrero de 2016

ANATEMA

                                       

    Las voces eran resolutas, metálicas,  con espasmos de óxidos en su sonido recalcitrante; eran, un eco mustio, al acorde del lento andar en esa atmósfera sofocante de esos tórridos días de invierno. Y esa noche en particular, una bruma densa y sofocante se alza como látigo ardiente que marca la espalda del deseoso de libertad.
     Su nombre, ¿ Cuál era su nombre?, ése nombre que percutía una y una, y otra vez en sus oídos, y en su mente las imágenes atiborradas de caos torturaban su ser, su esencia. Y su nombre era sonido de esas voces que retumbaban dentro suyo, sin embargo,  él lo recordaba; sólo que la rigidez de su lengua no le permitía modular las sílabas...  De su nombre.
     Por primera vez sentía frío, dolor,temor,soledad, inquietud, debilidad; sus manos temblaban, o eso era lo que se vislumbraba tras esa cortina nocturna.

     Esa noche de julio, esa noche densa, en atmósfera poluída y corroído, llena de voces vivientes por diestra y siniestra lacerando su ser, de ojos cristalizados y corazón ensimismado.
      Esa noche de negrura extrema, sería el amanecer en el levantarse terrenal, para uno más de los caídos.

© Santiago Morinigo.
    

sábado, 16 de enero de 2016

FATAMORGANA


En un dedo
se detiene un suspiro

La luz arde sustancial
en los labios que laten
en la mirada
vestigios de amaneceres
hecho humo
o polvo cósmico
cuando en la palabra
la voz se hace musa
cuento de hadas
en los anocheceres
hecho espuma o polen místico

Ritmo de soles
que engendran canciones
en lunas índigas
de sangrante corazón sin tonos

¿ elixir o ambrosía?
Paradoja existente
en atajos turbios
entre cielos e infiernos

Muge la esperanza
cuando el mar ulula

Los suspiros susurran
mientras de los dedos

                caen.

© Santiago Morinigo.

jueves, 14 de enero de 2016

TUYO



Pecado tú
dulce erotismo
Pasión de fuego inminente

Tu cuerpo de olvidadas prohibiciones
       
              ¡LLAMA!

En aras de entrar
en tu ser
bebo sortilegios
de tu boca audaz

Me construyo

Me desintegro

Me reconstruyo

Con ese gemir
que tu esencia canta
al transportarnos
a esa lujuria
que nos envuelve
          Mañana
         
 Tarde
           

                   Noche

Acompasado
rítmico
y provocador.

© Santiago Morinigo.

martes, 5 de enero de 2016

LA ÚLTIMA PROSA



Exactamente... No sé como comenzar esto, ó,  todo lo contrario, ¡cómo terminarlo!. Las notas del universo son en octavas disminuidas. Es el último poema, lo sé; ya que sé lo que lloran las letras de los poemas míos por vos inspirados, sé de sus agonías en el papel donde ellos duermen. El otoño ha caído con inusitada fuerza y sus hojas en ocre sólo visten las veredas.  El viento sopla. .. el viento sopla.
        Resulta que cada paso que doy es real  y duele,  cada suspiro es materia y algo apreta aqui, ¡¡¡ Aquí!!! Cada vez que respiro.
No quiero hablar de la tristeza,  aunque lo esté;  ni escribir el poema MÁS TRISTE ESTA NOCHE,  esta tarde, ó,  mañana.  Sólo quiero apaciguar mi alma y verla resurgir;  pero saldrá triste, lo sé y será la última tristeza,  la última.
No hay remordimientos,  no, todo se vale en esta batalla donde, aunque duela, siempre uno termina arrasado. Las vaporosas luces de la luna dibujan mil rostros en la calle.  Al mirarme en el espejo no es un garabato lo que miro, es mi rostro y es real;  que los tatuajes en versos de tus besos se desvanecieron,  y por el cielo! !! Mi ser también con ellos.

¿Qué te busco? Sí te busco,  o tal vez no, o no sé.  ¿Qué se busca cuando se está en estado de latencia? Trato de soñar nuevamente, pero creo que mis sueños se han fugado contigo,  ¿lo tienes tú? Necesito que las brisas me cosquilléen pues me estoy olvidando hasta de reír.

Mi pena. Mi pena ¡ Sí!  Y tu voz tan lejos.  Lo que decías, lo que sentías. Digo que estas allí para mí e intento tocarte,  entonces comprendo que el aire es un fantasma y los fantasmas no existen.
No!!! No digas te amo si no puedes construir Castillos  en el aire, si no puedes oír el batir de alas de una musa que sobrevuela las letras de un poema. Si no comprendes el grito en las lágrimas en el canto del cisne que se desangra en su hora de penumbras.  Con la reconciliación de la vida hay palabras vedadas, que no se pronuncian antes de que estén maduras,  si se las pronuncian son esquirlas con un millón de aguijones ponsoñosos en el alma del que pinta lirios en la sonrisa del sol. No digas te amo, sólo di te quiero;  el amor es perenne,  el querer se desvanece, ya que en la tinta de mi mejor poema para vos se vislumbran tantas lágrimas por escuchar tu te amo.
Duele, duele si, pero ya no dolerá,  ¡ya no duele! ¿ O tal vez duela?  Quizas el dolor es una circunstancia que nos hace sentir vivos, consumirnos hasta las cenizas y luego renacer tal Fénix.  ¡ Sí!  El dolor es eso y los poetas lo saben, lo sentimos. ¿ Fui feliz? Si fui feliz, o sea, ¿eso creo? Si la felicidad se mide con el latir del corazón enamorado, lo fui, sí lo fui, ¡fui feliz!.

   Vuelvo atrás y veo que este poema devenido a prosa tiene mucha tristeza.  Tristeza que exorciza.
Te comunico que esta es una receta de dolor, la última entonces,  la última.  ¡La última! .
Conseguiste que el echarte de menos sea mucho más que una tortura o un humano sin alma;  y que éste simulacro de poeta,  aqui te está escribiendo,  de amor, su último poema.

© Santiago Morinigo

domingo, 27 de diciembre de 2015

RELENTE

                            Cejé en la búsqueda por un momento. Nada que intentara lograba, siquiera, acercarme hacia algún indicio, pista, huella, partículas, moléculas, átomos, o lo que fuera.
A estas alturas puedo decir, con mi alma llena de alondras grises, que estoy cansado, ¡ Sí! Cansado.
       Bajo este cuniforme árbol me sentaré, e imaginaré que el viento me abofetea; mis manos indolentes tocarán la nieve sin sentirla apenas, cerraré los ojos y veré... Y veré.

    Y veré, vivido aún, su cuerpo sin vestido, su piel, reflejo de está nieve pretenciosa que traspaso hoy, sus ojos de mar estival, su sonrisa de cielo infinito, su... ¡ Ya no quiero seguir!.
Con un ramalazo me despojo de estos sueños con sabor a tequila, ¿ Sabor?¡ No recuerdo lo que es eso!, no recuerdo quién soy, que soy, donde estoy,  donde voy. ¿ Qué es éste purgatorio, infierno o limbo?. ¿ Tal vez al encontrar lo que busco, tendré respuestas a mis interrogantes, tal vez?.

    Seguiré. Toda la eternidad está a mi favor, en esta soledad desoladísima.

© Santiago Morinigo.

sábado, 26 de diciembre de 2015

PALABRAS LLAMANTES



Ojos
Cielos
Labios
Mar
Nube
Silencio
Beso
Pétalos
Latir
Horizonte
Estrellas
Sol
Sombra
Viento

¡ Te siento!

Palabras
Poema
Poesia
Prosa
Esmeralda
Cuerpo
Música
Voz
Canto
Encanto
Pasión
Ternura
Dulzura
Locura
Tortura

¡ Uffff!

            Vos
Vos
                             Vos
         Sólo:
                              Vos
Grito
Clamo
Proclamo

            ¡ Exclamo!
Llamo
   Llamo
      Llamo...
                         Te

Llamo... Te
                  Te
Llamo.

© Santiago Morinigo.

LO UNÁNIME Y PRIMORDIAL



Tus ojos brillan
Me brilla el sol en ellos
Tus ojos son el mismo sol
dando vida sí
dando vida a mi
aleluya por vivir

En el alma una bandada
de alondras me cosquiellean
con tu mirada sola

Esa
esa mirada tuya
capaz de hacerme
crear mundos invisibles
hacerme creer
lo importante que soy

Esos ojitos tuyos
con esa mirada tuya
son una especie de bálsamo
para mi ser con tantas heridas
ellos son lo unánime
                lo primordial

Mi amor
    tú eres lo primordial
               y lo unánime
y contigo soy el mundo entero.

© Santiago Morinigo.